Situado presidiendo la Plaza de la Constitución, el Ayuntamiento es el símbolo del poder civil y administrativo del municipio. Se trata de una construcción que respeta la estética de los pueblos de montaña, con una fachada donde predomina la piedra granítica y elementos de forja en sus balcones.
Desde este edificio se gestiona uno de los términos municipales más extensos y ricos en recursos cinegéticos y forestales de la provincia. Su arquitectura es funcional pero elegante, con un reloj que marca el ritmo de la vida local. En su interior se custodian archivos históricos que narran la relación del municipio con la ciudad de Toledo y su importancia en la gestión de los Montes.
El edificio ha sido renovado para ofrecer servicios modernos a la ciudadanía, pero ha conservado su esencia histórica. Es el punto donde se toman las decisiones que afectan al futuro de San Pablo y el lugar donde se reciben a los ilustres visitantes.
Su presencia en la plaza principal le otorga un papel protagonista en el paisaje urbano, siendo una referencia visual ineludible para cualquier persona que pasee por el centro.
