La Ruta de los Riscos es el itinerario estrella para quienes visitan Los Yébenes en busca de vistas impresionantes. Este camino asciende por las crestas de la sierra, ofreciendo un paisaje geológico dominado por las cuarcitas armoricanas, esas rocas duras que forman los característicos riscos de los Montes de Toledo.
A medida que se gana altura, el panorama se vuelve más salvaje y sobrecogedor. El punto culminante es el Mirador del Valle del Algodor, desde donde se tiene una vista de pájaro de este valle fluvial, un corredor verde que serpentea entre las montañas. Desde aquí, es fácil comprender la importancia estratégica de Los Yébenes como paso natural hacia el sur de la península. El aire es puro y el silencio solo se rompe por el viento o el grito de alguna rapaz. Es un lugar donde la geología se muestra con toda su fuerza, con rocas que parecen cuchillos cortando el cielo.
La ruta está bien acondicionada y permite disfrutar de la flora típica serrana (jaras, madroños y brezos) mientras se observa, con suerte, el vuelo majestuoso del águila imperial o el planeo de los buitres negros que anidan en los riscos cercanos.
