El yacimiento de Montón de Trigo es un enclave arqueológico que nos traslada a la Prehistoria reciente y a la Edad del Bronce. Situado en una elevación que le otorga un control visual perfecto sobre el entorno, este asentamiento muestra cómo las antiguas poblaciones buscaban lugares elevados y defendibles para vivir.
El nombre “Montón de Trigo” proviene de la forma cónica del cerro donde se asienta, que para los antiguos habitantes recordaba a una parva de cereal. Las excavaciones han revelado estructuras de viviendas y restos materiales que indican una ocupación prolongada y una economía basada en la ganadería y una agricultura incipiente. Lo más fascinante de este lugar es imaginar la vida cotidiana de estas gentes, su capacidad para adaptarse a un entorno de sierra y sus redes comerciales con otros asentamientos de la zona.
Es un punto de gran valor para los arqueólogos porque ayuda a rellenar las lagunas de la historia antigua en el centro de la península. Visitarlo requiere una pequeña caminata, pero la sensación de estar en un lugar que fue el hogar de seres humanos hace miles de años, rodeado de la misma naturaleza que ellos veían, es una experiencia educativa y emocionante.
