Puente de Malpasillo, Molino del Tío Marico y Hoces del Río Pusa

Este conjunto representa el corazón geográfico y etnográfico del municipio. El Puente de Malpasillo es una construcción histórica que permitía salvar el paso del río Pusa en una zona de difícil acceso debido a la profundidad de las Hoces. Estas hoces son impresionantes desfiladeros que el río ha ido tallando en la roca a lo largo de millones de años, creando un ecosistema de ribera protegido por altos muros de piedra. 

En este entorno se encuentra el Molino del Tío Marico, un antiguo molino harinero que aprovechaba la fuerza de la corriente para moler el cereal de la comarca. Los restos del molino, con sus canalizaciones y piedras, son un testimonio de la ingeniería popular y del modo de vida autosuficiente de antaño. 

El paraje es de una belleza salvaje; el sonido del agua chocando contra las rocas y la vegetación exuberante de sauces y fresnos crean una atmósfera mágica. Es un lugar predilecto para el senderismo y la fotografía, donde se puede apreciar cómo el ser humano supo adaptarse a un relieve hostil para crear infraestructuras vitales. 

Las Hoces del Pusa son también un refugio para rapaces, convirtiendo el paseo por sus inmediaciones en una experiencia de inmersión total en la naturaleza más indómita de la zona.

Scroll al inicio