El Castillo de Guadalerzas es uno de los monumentos más imponentes y significativos del término municipal de Los Yébenes, aunque se encuentra a unos kilómetros del casco urbano, en pleno corazón de la sierra.
Originalmente fue una fortaleza musulmana que controlaba el paso de las mercancías y tropas hacia el sur (la vía que conectaba Toledo con Córdoba). Tras la Reconquista, pasó a manos de la Orden de Calatrava y, posteriormente, fue utilizado como hospital y leprosería por la Orden de San Juan.
Su estructura es impresionante, destacando su torre del homenaje y sus muros de mampostería que parecen brotar de la propia tierra. El castillo es un libro abierto sobre la historia de la frontera medieval: fue fortaleza, lugar de sanación y centro administrativo.
Su ubicación en un valle estratégico lo convirtió en una pieza clave de la defensa de los Montes de Toledo.
Aunque actualmente es de propiedad privada, su silueta recortada contra la sierra sigue siendo una de las imágenes más potentes de la comarca, recordando un pasado de batallas, órdenes militares y control de caminos.


