El trabajo de la pleita y tomiza (Bien Inmaterial)

Hablar de Almonacid de Toledo es hablar del esparto, y más concretamente del trabajo de la pleita y la tomiza. Esta labor artesanal ha sido declarada parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de Castilla-La Mancha, y es una de las tradiciones más auténticas del municipio. Durante siglos, las manos de los hombres y mujeres de Almonacid transformaron el esparto silvestre en herramientas útiles para la vida diaria. 

La “pleita” es una trenza ancha hecha con varios ramales de esparto, mientras que la “tomiza” es un cordel más fino. Con estas técnicas se fabricaban desde los “serones” para cargar la uva y la oliva, hasta las “espuertas” para la construcción o las “esteras” que protegían los suelos del frío invierno manchego.

Este trabajo no era solo una artesanía, era un modo de vida y una forma de economía circular. Todo se aprovechaba de la naturaleza y todo volvía a ella. 

Aunque con la llegada del plástico estas técnicas estuvieron a punto de desaparecer, en Almonacid se ha hecho un esfuerzo institucional y vecinal por recuperar este saber. Se organizan talleres donde los mayores enseñan a los más jóvenes a trenzar las fibras, evitando que este lenguaje de las manos se pierda para siempre. 

Ver a un artesano trabajar la pleita es casi hipnótico; es un baile rítmico de dedos que requiere fuerza, precisión y muchísima paciencia. Esta tradición es el alma de los Montes de Toledo: la capacidad de crear belleza y utilidad a partir de una planta humilde que crece en los cerros más áridos.

Scroll al inicio