Ermita de San Francisco

¡Llévame allí!

La Ermita de San Francisco es la heredera espiritual del antiguo convento. Situada en un lugar de fácil acceso para los vecinos, es una construcción de arquitectura popular, sencilla y acogedora, donde se rinde culto al santo de Asís. Es un edificio que destaca por su humildad, reflejando perfectamente los valores franciscanos de sencillez y cercanía con la naturaleza.

La ermita es el lugar donde los “mazarambroceños” mantienen viva su devoción. El entorno suele estar muy cuidado y es el centro de pequeñas romerías y actos religiosos locales. 

Para el visitante, es un ejemplo de cómo la fe de un pueblo se adapta a los cambios de la historia: cuando el gran convento cayó en ruinas, la comunidad mantuvo su devoción construyendo o manteniendo este espacio más modesto pero igualmente significativo. Es un rincón de tranquilidad que invita a una parada breve en el camino para apreciar la arquitectura religiosa más cercana al pueblo.

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