El Casino de Mora es una institución tradicional vinculada a la vida social y cultural del municipio. A pesar de su nombre, no se trata de un espacio de juego, sino de una sociedad recreativa donde los vecinos se reunían (y en muchos casos siguen reuniéndose) para compartir actividades sociales.
Este tipo de casinos surgieron en los siglos XIX y XX como lugares de encuentro para la burguesía local, aunque con el tiempo se abrieron a un público más amplio. En ellos se celebraban tertulias, actividades culturales, bailes y reuniones.
El edificio del casino suele tener cierto valor arquitectónico, reflejando el estilo de la época en la que fue construido. Además, su importancia no solo radica en el espacio físico, sino en su papel como centro de convivencia.
En Mora, el casino forma parte de la memoria colectiva y sigue siendo un referente en la vida social del municipio.
