El Caño Viejo es otra infraestructura hidráulica tradicional que refleja la importancia histórica del agua en el desarrollo del municipio. Este tipo de caños consistían en estructuras sencillas que canalizaban el agua procedente de manantiales o captaciones subterráneas hacia un punto accesible para los vecinos.
Generalmente construidos en piedra y con pilones anexos, cumplían una función práctica pero también social. En el contexto rural, estos lugares eran espacios de reunión cotidiana donde se intercambiaban noticias y se reforzaban vínculos comunitarios. La conservación del Caño Viejo permite entender cómo se organizaba el abastecimiento antes de la llegada de sistemas modernos.
Su valor patrimonial reside en su carácter etnográfico, como ejemplo de ingeniería popular adaptada al entorno y a las necesidades locales. Representa además un testimonio tangible de la relación histórica entre la población y los recursos naturales disponibles.
