El arroyo del Prao Arriba completa este conjunto de cursos fluviales que forman parte del ecosistema local. Su nombre refleja la relación directa entre el agua y el uso del terreno, en este caso vinculado a prados o zonas de pasto.
Como en otros arroyos, su papel ha sido fundamental en la economía tradicional, especialmente en la ganadería. La disponibilidad de agua determinaba la calidad de los pastos y, por tanto, la productividad del territorio.
Hoy en día, estos espacios tienen un valor añadido como zonas de interés ecológico y paisajístico. Además, forman parte del patrimonio natural que complementa los elementos históricos y culturales del municipio.
