Las Canteras de Urda son una parte esencial de la historia industrial y geológica del municipio. Desde tiempos antiguos, la riqueza en piedra del subsuelo de Urda ha sido aprovechada para la construcción, no solo en el propio pueblo sino en toda la región.
De estas canteras se extraía piedra caliza y granítica de gran calidad, que ha servido para levantar desde humildes viviendas hasta los muros de la Basílica y la Parroquia. Actualmente, algunas de estas explotaciones siguen activas, mientras que otras, ya abandonadas, se han integrado en el paisaje como cicatrices históricas que muestran el trabajo de los canteros de antaño.
El estudio de las canteras permite conocer la geología de la zona y valorar un oficio que requería una fuerza y habilidad extraordinarias. Además, las zonas de cantera suelen ser lugares interesantes para encontrar minerales y fósiles, dependiendo de la capa geográfica.
Las canteras representan el vínculo de Urda con la tierra misma; el pueblo ha sido construido literalmente con las piedras de su entorno. Visitar las zonas de cantería, siempre con precaución, es una forma de rendir homenaje a los hombres que con su esfuerzo sacaron de la montaña el material necesario para construir la identidad física de este municipio de los Montes de Toledo.
