La Ermita de La Visitación es otro ejemplo destacado de la arquitectura religiosa popular que salpica el término municipal de Marjaliza. Este pequeño templo está dedicado al encuentro entre la Virgen María y su prima Santa Isabel, un tema de gran calado en la tradición cristiana local.
Al igual que otras ermitas de la comarca, su construcción es austera, utilizando materiales del entorno que le permiten mimetizarse con el paisaje de monte y olivar. Es un edificio que destaca por su pureza de líneas y su ubicación estratégica, buscando siempre un lugar elevado o significativo para la comunidad.
La importancia de este sitio reside en su papel como hito en el paisaje. Las ermitas en los Montes de Toledo actuaban a menudo como refugios espirituales para los pastores y agricultores que pasaban largas jornadas fuera del pueblo. Hoy en día, es un destino frecuente de paseos vespertinos, donde los vecinos acuden a presentar sus respetos o simplemente a disfrutar del silencio. Su mantenimiento refleja el respeto por la tradición que impera en el municipio.
Visitar la Ermita de la Visitación permite comprender la espiritualidad sencilla y profunda de la zona, donde la fe se vive de una manera muy ligada a los ciclos de la tierra y a la vida comunitaria del pueblo.
